Sheila Jordan – Diario de viaje

16 de septiembre de 2017

Sheila es un encanto, adora los helados y el color rosa, aunque su color favorito es el negro. Tiene una casa preciosa con jardín a dos horas de Nueva York y un coche. Hoy hemos recorrido parte de Almería del brazo, mientras le preguntaba cosas de los años 50 en Nueva York y de su relación (estrictamente amistosa, recalcado por ella) con Charlie Parker. No puede cantar sin historias que contar, y dice que si no las transmite se perderán.

18 de septiembre de 2017

No sé cómo describir todo lo que hemos vivido este fin de semana. Definitivamente, Sheila Jordan nos ha tocado el corazón y nos ha cambiado para siempre. Hemos viajado en el tiempo de su mano y nos ha enseñado cómo lo que importa y por lo que vivimos los músicos, es por momentos como los de esta semana. Hasta pronto, amiga!

Sheila Jordan, Jose Carra y Bori Albero en el Festival de Jazz de Toledo | 17 de septiembre de 2017

5 de noviembre de 2018

LLEVO TODA LA VIDA ESPERANDO ESTE MOMENTO

El año pasado Bori y yo tuvimos la inmensa suerte de tocar junto a Sheila Jordan, vivir con ella una semana y escuchar todas las anécdotas de una de las últimas personas que quedan de las que vivieron la verdadera historia del jazz. Amiga íntima de Charlie Parker, de Max Roach. No tan amiga de Charles Mingus. Alumna de Lennie Tristano.
Esta semana viene a España y quiere celebrar su 90 cumpleaños grabando un disco con Bori y conmigo. Rodarán un minidocumental y viviremos con ella durante 4 maravillosos días. Seguramente cuando regresemos no volvamos a ser los mismos nunca más. Pero de eso trata la música.

8 de noviembre de 2018

SHEILA JORDAN – DÍA 1

11:30. Recojo a Sheila en el hotel. Parece bastante cansada, incluso un poco de mal humor. Le doy las chucherías que había comprado con Bori y enseguida le cambia la cara. “ohh! You remember that! You’re so sweet!” Nos damos muchos besitos. Quedamos con Bori y con Manuel Rubio (cámara) y nos dirigimos hacia la Fundación Valparaíso, en Mojácar. Al llegar nos recibe Beatrice, que nos enseña dónde dormiremos cada uno y nos explica los horarios para comer. Como todos hemos madrugado un poco, almorzamos pronto. Una de las mejores croquetas que he comido en mi vida.
Sheila siente pasión por los dulces y por la coca-cola. Rebuscamos en toda la casa hasta que encontramos una lata: “I’m at home now”.

Cada uno se va a su habitación a descansar un rato. Yo respondo algunos e-mails y a las 16:00 me voy con Bori al estudio a probar el sonido y el piano. José Miguel, el técnico de sonido, enseguida consigue un sonido natural y cálido que facilita todo mucho. Paco de Lucía decía “para mí la inspiración es llegar a un escenario y que todo suene bien”.
Bori y yo nos vamos al pueblo a comprar agua (en la casa parece no muy potable) y chocolate para Sheila (cuando le entregamos las chucherías nos echó en cara un poco que no hubiera chocolate).
Como se ha hecho un poco tarde, decidimos cenar y empezar la grabación al día siguiente. Mientras cenamos, Sheila comenta que tiene ganas de cantar y que tal vez, después de cenar, si no estamos cansados podríamos ir a probar cosas. No podemos disimular la alegría y mientras apuramos el café, salimos corriendo hacia el estudio.
El cuadro de luz ha saltado y empezamos a tocar a oscuras. Poco a poco nos vamos haciendo al sonido, al lugar y a la hora. Sheila entra mientras estamos tocando “Someday my prince will come” y enseguida se une a cantar.
Comienza el trabajo, Sheila tiene muy claro lo que quiere, y nosotros solo queremos que ella esté feliz. Ella misma asegura que el secreto para conservarse bien a sus 90 años es solo una cosa: la música. Comenzamos con un tema de Kenny Dorham. Nos cuenta que solía ir a muchos de sus conciertos a escucharla cantar y se preguntaba por qué. Años después descubrió que él, además de tocar y de componer temas como “Blue Bossa” también cantaba. “He was adorable”.
A las 23:00 confiesa que está un poco cansada y se retira hacia la casa. Nosotros nos quedamos con José Miguel escuchando un poco el ensayo y hablando con Pablo Mazuecos, fundador de Clasijazz, que acaba de llegar, insistiendo mucho en que tengo que venirme una semana a componer aquí. La verdad es que este sitio es un sueño hecho realidad.
Cuando llegamos, cerca de la 1, Sheila está despierta, en el salón, mirando Facebook. Está indignadísima porque quieren cambiar el nombre del Instituto Thelonious Monk por Instituto Herbie Hancock. Le damos más besitos.
Por fin, decide acostarse, no sin antes atrapar varias magdalenas, un plátano y un poco de queso. Quedamos en desayunar a las 10 y comenzar la grabación a las 12.
No creo que podamos dormir mucho de las ganas que tenemos de que lleguen las 12. Quiere que empecemos grabando un tema en swing ballad “like Parker used to play”.

Fundación Valparaíso, ensayo nocturno (Mojácar, Almería) | 8 de noviembre de 2018

9 de noviembre de 2018

SHEILA JORDAN – DÍA 2

Sheila quería desayunar huevos, lo llevaba diciendo desde anoche y se nos pasó. Por la mañana preguntó por los huevos. Como estamos en el campo, resulta que cerca hay unas gallinas que son de la dueña de la casa. Conseguimos los huevos. Sheila Jordan los toma hervidos a 4 minutos.
A las 11, Bori y yo nos adelantamos porque queríamos mirar un poco unos temas que nos había traído. A las 12 llega ella. Antes de grabar la primera canción ya ha cantado tres o cuatro temas. Temas que ni siquiera vamos a grabar. Porque sí, porque le gusta cantar.
Al dejar una puerta abierta, como estamos en mitad del campo, han entrado unas cuantas molestas moscas. Le conseguimos a Sheila un matamoscas y ya solo piensa en atraparlas.
Durante casi dos horas grabamos 5 temas. Temas preciosos, entre cada tema nos cuenta historias. Cómo Gil Evans solía ir a su casa, y en una ocasión fue para hacer una entrevista allí. Y le confesó, hablando sobre el arreglo del concierto de Aranjuez que tanta repercusión tuvo, que lo odiaba profundamente.
Paramos para comer. Patatas a lo pobre, pollo al curry, merluza de la noche anterior y judías con queso y mostaza antigua. Prueba las torrijas. Le gustan pero sigue prefiriendo el chocolate. “Sheila, do you like dark chocolate?” “Whattttt????”. A ella le gusta el kit kat, el twix y el huesito.
Sheila se retira a dormir su siesta, no sin antes enseñarnos un correo que le ha enviado su hija Tracy en el que dice que la echa mucho de menos. Bori y yo teníamos planeado subir un monte, pero se nos hecha el tiempo encima y solo nos da tiempo a ir a la gasolinera a comprar Kit Kat.
A las 17:00 continuamos con la grabación. Grabamos un tema en el que hace un canto tradicional de la Seneca Nation, una tribu india. Nos habla de su abuela, que era Queen Arequipa. Nos deja totalmente emocionados. Que nos deje formar parte de su historia, y de la historia de la música contada a través de su voz es una de las cosas más bestias que hemos vivido Bori y yo.
Terminamos la grabación, acerco a Sheila a la casa y me vuelvo al estudio a escuchar la sesión con Bori. Nos llaman, que Sheila está esperándonos para cenar así que volvemos a la casa. Sigue indignadísima por el cambio de nombre al Instituto Thelonious Monk por el de Herbie Hancock. Ni siquiera un brownie la tranquiliza.
Mañana hemos quedado a las 12 para rematar la grabación. Le he preguntado a Sheila que qué opinaba de grabar y me ha dicho: “I hate that shit”. Acto seguido ha sacado el matamoscas y ha matado a dos de un golpe.

Sheila Jordan mata con un matamoscas a Jose Carra. (Mojácar, Almería) | 9 de noviembre de 2018

10 de noviembre de 2018

SHEILA JORDAN – DÍAS 3 Y 4

En Andalucía hay muchos ríos secos, la mayoría. En Almería, que es un desierto, más todavía. Es curioso que los andaluces estemos tan acostumbrados a llamar ríos a lechos por los que hace años que no corre el agua. Sin embargo, siguen siendo ríos porque un día llevaron el agua de la montaña al mar y en sus surcos está su historia.
Ayer fue el día en el que grabamos los últimos dos temas. Sheila es la reina de las baladas, de cantar por detrás del pulso. Para nosotros ha sido un verdadero reto tocar a dúo, sin batería en esos tempos tan lentos. Pero hemos aprendido tanto de esta grabación. Cuando Sheila me contó que había aprendido a cantar así de cantar con Shirley Horn, casi me desmayo. Ahora entiendo muchas cosas. Canta de una manera tan dolorosa y profunda que es muy difícil contener la emoción cuando la estás acompañando.
Hoy ha llegado a la casa Cameron Brown, un contrabajista que toca mucho con Sheila desde que se conocieron en los años 70. Y se ha acercado a escuchar un poco en el estudio. Nos ha estado comentando muchas cosas sobre el repertorio, puesto que llevan más de 40 años tocando juntos.
Grabando un blues en el que cuenta su vida desde que nació (el mismo día, el mismo mes, el mismo año que Mickey Mouse) hasta el día de hoy, no habíamos hablado de quién hacía solo, y aunque Bori no quería hacer solo, yo al acabar el mío lo miré, Sheila lo miró y tuvo que hacer un solo. Al acabar comentó que no estaba muy contento porque en un principio no se lo esperaba y tardó en entrar en el juego. La respuesta de Sheila fue: “pero ha pasado algo que no esperábamos ninguno y eso es bueno, eso es jazz.”
Dejamos a Sheila en la casa porque nosotros tenemos esa noche concierto con el trío en la Cueva del Tesoro, en el Rincón de la Victoria. Por la noche, tras el concierto, volvemos a Almería capital por lo que no vemos a Sheila.
Esta mañana me he levantado para recibir a Sheila y a Cameron que venían desde Mojácar. Se ha puesto muy contenta y ha dicho: “miss you so much, Jose!”. Nos llama «My spanish grandsons». Le he subido las maletas a su habitación y estaba un poco triste porque su habitación no tenía balcón. Esta noche tocaré varios temas con Cameron Brown y con ella en Clasijazz.
Ahora estoy en el hotel escuchando la sesión de grabación y no puedo evitar sentir un poco de nostalgia porque esto se acaba. Y pienso en el desierto. Pienso en los ríos secos y en que, aunque acaben estos días y Sheila se vaya, su recuerdo, todo lo que hemos aprendido y sentido con ella estos días, permanecerá para siempre en el lecho de nuestros corazones.

Fundación Valparaíso (Mojácar, Almería) | 10 de noviembre de 2018

23 de noviembre de 2018

UNA HISTORIA REAL

El año pasado hicimos una minigira con Sheila Jordan, que además impartía un seminario de jazz vocal en Clasijazz, Almería. La noche antes del concierto respondí a un comentario de Silvia Perez Cruz en el que me preguntaba que cuándo era el concierto. Yo le pregunté si se refería al concierto de Toledo, y me respondió, no era en Almería? Y yo, con mi despiste habitual. Ah sí!!! ese es mañana. “Ah, es que he visto un vuelo que sale en 4 horas..” dijo Silvia.

Al mediodía llegaba Silvia, que había conocido a Sheila años atrás, cuando ella aún tocaba el saxo alto. Cuenta Silvia que se coló a mirar por una ventanilla la clase de Sheila con los cantantes y que una de las alumnas le dijo a Sheila que no quería cantar una canción porque era muy fea, a lo que ella le respondió: “no existen las canciones feas, tú las haces feas”.

A la noche, tras el concierto de Sheila con Bori Albero y conmigo, por petición de bis del público salimos a hacer un tema más en el que se une Silvia. El tema se llama “I get along without you, very well” y lo hacemos en un tono que a Sheila le va bien, pero que a Silvia le queda muy bajo. A pesar de eso, como Silvia es como es, se adapta a la situación y nos deja a todos con la boca abierta.

Cuando termina de cantar la canción y empieza mi solo, Sheila y Silvia se abrazan, y se dicen cosas que solo ellas sabrán. Silvia sale llorando prácticamente de ese encuentro y Sheila agarra el micrófono y se pone a cantar la primera parte de la canción, pero le cambia la letra en el momento. Ella es así. Sheila canta de verdad, canta con el corazón abierto, canta como si te contara la historia del jazz, su historia. Transforma la canción para decirle a Silvia: “Dry your beautiful tears, don’t have anymore fears, I’ll never forget you. So dear, you’re in my heart”. Silvia y todos, entre lágrimas, terminamos la canción como podemos.

La magia es la verdad más grande que existe. Allí no había truco, todo era real. Estaban pasando cosas, estábamos llegando al fondo de los sentimientos más grandes. Y no era por las palabras solo. Yo me quedé trastocado como dos semanas, intentando asimilar todo lo vivido esos días con Sheila y con Bori. La noche con Silvia. El viaje en coche a Toledo con Sheila contándome historias. Las despedidas. Estoy deseando que llegue el año que viene para volver a encontrarnos.

12 de abril de 2019

NUEVA GIRA CON SHEILA

Cuando Sheila me preguntaba por Málaga le contaba que Málaga es azul de día y amarilla de noche. Que supongo que es tan especial como el resto de ciudades del mundo, pero que a mí me gusta porque nací aquí. También le decía que la mejor manera de saberlo era venir y que algún día conseguiría traerla.
Ese día ha llegado y, lo siento como si fuera un regalo que los dioses hacen a los malagueños! 90 años de sabiduría en un escenario.

29 de abril de 2019

MILLENIALS

Ya estamos en Madrid. Recogí a Sheila en Sevilla a las 12. Nos fuimos a la estación de tren y nos pedimos dos coca-colas. Al preguntarle si la quería light o sin cafeína me ha mirado como si acabara de escupirle el peor insulto de la vida. Esperamos dos horas a que saliera el tren poniéndonos al día. El WIFI de la estación no funcionaba bien y se decepcionó un poco porque quería consultar su Facebook y su mail.

Le he preguntado por Monk. Me ha contado que solía ir a veces a su loft de Manhattan donde organizaba jam sessions pero que no hablaba mucho. Decía “hola”, se sentaba y miraba al cielo.

Por fin, sale el tren. Despacito, hemos empujado nuestras maletas hasta el andén. A los 90 años cualquier caminata, por pequeña que sea, es agotadora. Cuántos pasos habrá dado Sheila en su vida? Hemos hecho un cálculo aproximado de unos 150 millones de pasos, unos 90000 kilómetros.

Hemos cogido un taxi para ir al hotel. El taxista, un hombre un poco seco, conductor temerario y poco amante de su trabajo, resopló nada más ver las maletas. Por el camino, Sheila me contaba que recientemente en Nueva York llamó a la compañía de Taxi para que no le volvieran a enviar a su último conductor porque había sido muy maleducado. En un momento, Sheila ha estornudado 3 veces seguidas y el taxista le ha dicho “Jesús”. Sheila ha abierto los ojos hasta el infinito, le ha dado las gracias, le ha acariciado el hombro y le ha dicho que era muy amable y una gran persona. Todo esto mientras me guiñaba el ojo.

Al llegar el hotel, ha vuelto a preguntar por la Wifi, y por si había bañera. Hemos hecho el check-in, la he acompañado hasta su habitación y me ha pedido que le configurara la Wifi. Resulta que su prisa era para avisar a su hija de que ya había llegado. Cada vez que llega a una ciudad le tiene que escribir un e-mail para que se quede tranquila.

A las 20:00 hemos quedado para cenar y ver el repertorio de estos días. Bori llega a las 6:00 de la mañana de Uruguay. Me muero por empezar estos conciertos!!

Sheila Jordan y Jose Carra. Tren Sevilla-Madrid | 29 de abril de 2019

1 de mayo de 2019

MADRID

Anoche Sheila hizo el mundo un poco más bonito. La gente sale de sus conciertos totalmente enamorada. Y ella se deja querer y es atenta con cada una de las personas que quiere saludarla.

Pero eso fue al final del día. Por la mañana, a las 10, quedé para desayunar con ella a solas porque Bori llegó a las 5:00 de Uruguay y estaba durmiendo. Se sirvió un montón de fruta, cereales con yogurt, un capuccino descafeinado (se sorprende mucho de que en todos los lugares haya café descafeinado) y un zumo de naranja. Me contó que últimamente no duerme muy bien, se despierta y ya no coge el sueño bien así que, cuando acabó el desayuno, se subió a la habitación a descansar.

La noche anterior me enteré de milagro que Shai Maestro daba una master class en Madrid y gracias al pianista Jorge Castañeda pude asistir! Shai, además de un gran pianista, supo transmitir perfectamente su manera de ver la música y de trabajar. Me quedé con varias cosas:
1) sentirse cómodo con el silencio
2) intentar conseguir siempre que tus compañeros músicos suenen mejor contigo.

A las 18:00 fuimos a ensayar y a probar el sonido. Sheila se trae su propio micro y hasta un cable por si acaso, además de 3 copias de cada uno de sus temas. Bori y yo le buscamos un consomé y una cuchara para el camerino y se lo tomó mientras le hacían una entrevista para El País.

Sheila en cada concierto te cuenta su vida y cuenta la historia del jazz, de su pandilla: Charlie Parker, Charles Mingus, Sonny Rollins, Max Roach, Shirley Horn. Hablaba con mi amigo @regidorpain que la forma en la que canta Sheila ya casi no existe. Tiene una alta dosis de verdad y de dolor. Ella misma me ha contado que ya quedan muy pocos de aquella época y que por eso canta, porque no quiere que se pierdan esas historias, es su manera de mantener viva la llama del jazz.

Al concierto asistió el maestro Juan Antonio Salazar. Es nieto del Porrina de Badajoz y ha compuesto música para Camarón. Estuvimos hablando de Beethoven, de Bartok, de Camarón, de Paco y de armonía.

Esta noche segundo concierto en Madrid! 

International Jazz Day – Sheila Jordan, Jose Carra y Bori Albero en BOGUI (Madrid) | 01-05-2019

2 de mayo de 2019

MADRID-ALMERÍA

Anoche fue el segundo concierto en el Bogui Jazz de Madrid. He de reconocer que al principio, tanto Bori como yo estábamos un poco fríos. Lo comentamos en el descanso entre pases. Ya estoy acostumbrado a que no siempre se encuentra uno todo lo cómodo que debería estar. Uno piensa, por qué será? estaremos cansados? falta de concentración? En cualquier caso, Sheila es de ese tipo de cantantes que, como decía ayer en mi otro post, te hace tocar mejor. Y después de dos temas en los que uno empieza a pensar ¿qué coño está pasando? y puede perderse en ese mundo de negatividad tan de músico, solo con observar a Sheila, feliz, disfrutando, guiñándonos el ojo, chinchándonos continuamente, incluso en el escenario, todo empezó a despegar como siempre. Tiene una mirada tan sincera que a veces me da tanta vergüenza que tengo que agachar la mirada como un niño pequeño, o como un enamorado.

Sheila es la reina de las baladas. Nunca he acompañado a nadie así. Tiene una capacidad para estirar las frases, distorsionar las melodías, empezar donde no debería y conmover con cada sílaba que estremece profundamente. A veces paso miedo de sentir cosas como músico que nunca antes he sentido.

Ayer nos estuvo enseñando un montón de fotos. Siempre viaja con ellas. Fotos de su hija Tracy, fotos de su casa en New York, de su porche y su jardín. Lleva consigo incluso una foto de su piano. Tenía fotos con Michael Jordan, del que especificó que no tenía ninguna relación familiar (jajaja), además de fotos con Sonny Rollins o Joe Henderson!

Y aquí está ahora mismo, en el aeropuerto de Madrid, justo a mi lado, ordenando sus partituras, preparando el set list de esta noche. Es, además de una artista, una super profesional. Cada cosa que hace es una lección de vida y de música. Como ella misma dice, somos sus nietos espirituales.

International Jazz Day – Sheila Jordan, Jose Carra y Bori Albero en BOGUI (Madrid) | 02-05-2019

3 de mayo de 2019

ALMERÍA-MÁLAGA

Rumbo a Málaga. Nos espera un día intenso con Master Class, charla y concierto. Como podéis observar en el video, Sheila está en forma. Cada canción, cada solo es una lección magistral de armonía, de swing, de lenguaje. Ayer hubo momentos en los que Bori y yo nos mirábamos diciendo, madre mía, la abuela está on fire! Y ella nos miraba con sorna porque sabía que estábamos alucinando con ella.

Estamos cansados, pero a la vez, nos da pena que sea el último concierto de esta mini gira. Por eso estoy intentando exprimir todo lo que puedo de estas últimas horas. Cualquier desayuno, paseo esconde un montón de anécdotas o de perlas de sabiduría. Lo bueno es que ya estamos pensando en cuándo será la próxima!

Anoche se acercó una joven cantante de 17 años a saludarla y hacerse una foto con ella. Para los cantantes siempre tiene tiempo, energía y amor que compartir. Al minuto ya le estaba dando su correo y su teléfono personal, invitándola a que la visitara en Nueva York en un par de años (cuando mejorase su inglés).

Ocurre una cosa con las Master Class. Muchas veces los alumnos salen decepcionados porque quizás buscaban un acorde concreto, una escala mágica que le ayude a sonar mejor. Entonces, llega el maestro y les dice que escuchen a los grandes, que los copien, que mejoren la pronunciación en el caso de cantantes, que se aprendan las melodías exactas. Y el alumno dice, vale, pero voy a seguir estudiando mis cosas porque lo otro me parece demasiado fácil o demasiado inútil. ERROR. Sheila se mudó con 19 años a Nueva York, solo por conocer a Charlie Parker.

Vivimos una época en la que se prima mucho la juventud, lo efímero, lo nuevo, y hemos olvidado el respeto a los que ya llevan aquí tiempo y han vivido lo que nosotros estamos viviendo. Si hay algo que a mí me ha ayudado a progresar en la música es confiar ciegamente en lo que los maestros y la gente mayor me decía. A veces, como cuando eres joven, no puedes ver las cosas, y conforme vas creciendo te das cuenta que tus padres tenían razón, que tus profesores tenían razón. Transformemos esa admiración ciega que tenemos por las estrellas musicales en fe y hagamos caso de todo lo que nos dicen. La música actual viene de una música más antigua, y esa a la vez de otra música más antigua aún. Como decía el poeta japonés Matsuo Bashô: “no sigas la huellas de los antiguos, busca lo que ellos buscaron”. ¿Qué buscaba Charlie Parker? Hoy se lo voy a preguntar.

4 de mayo de 2019

MÁLAGA

Esta mañana madrugué para recoger a Sheila y acompañarla hasta el aeropuerto. Le esperan un primer vuelo a Lisboa y otro después a New York, donde vive. Todo esto después de ayer impartir una Master Class en el CAMM (Centro de Artes y Música Moderna), una charla en el Rectorado de la Universidad de Málaga y el concierto de Málaga, y viniendo de viaje desde Almería, tras varios conciertos más por España.

A todo el mundo que le pregunta cómo lo hace, responde: por la música. Recuerdo hace dos años en el Festival de Jazz de Toledo, acabamos el concierto después de un día bastante cansado y con algún que otro problema. Aún en el escenario, arropados por los aplausos, nos cogió del cuello y nos dijo, después de esta mierda de día, de los hoteles y de todos los problemas, cantar hoy para esta gente es lo que hace que nos dediquemos a esto y que merezca la pena.

Ayer dijo en la charla que Charlie Parker le dejó una misión: «mantener el jazz vivo y difundir el mensaje», y vaya si lo hace. Durante el viaje de Almería a Málaga, en coche, nos iba cantando canciones. A veces da la sensación de que le es más fácil comunicarse con melodías que hablando. El otro día cenando con ella en Madrid, le pidió pan al camarero cantando. De verdad creo que no se dio cuenta de que estaba cantándole.

Durante estos cuatro conciertos ha enamorado a todo el mundo, recepcionistas de hoteles, público, camareros de restaurantes, personal del aeropuerto, alumnos. Irradia un tipo de felicidad y de paz que solo puede tener una buena persona, alguien que pone la alegría y la bondad siempre por delante.

Así es Sheila, «little song» como la llamaba su abuelo. Canta desde los 4 años para olvidar la tristeza de una familia desestructurada, alcoholizada, violenta y pobre. Canta jazz desde los 14 años porque escuchó a Charlie Parker tocando «Now’s the time» en una Jukebox de una hamburguesería.

En mitad del concierto nos dijo que tocáramos algo nosotros. Decidimos tocar para ella una canción titulada «I’ll be seeing you». La letra dice al final:

«Te estaré viendo,
en los días hermosos de verano,
en todo lo que es ligero y alegre,
Siempre pensaré en ti de esa forma.

Te encontraré en el sol de la mañana,
y cuando la noche sea nueva,
Estaré mirando a la luna,
pero te estaré viendo.»

Después del concierto me dijo, sé que tocaste esa canción para mí. Lloré.

International Jazz Day en Málaga © Pepe Aínsua | 4 de mayo de 2019

1 de junio de 2019

Lecciones de Sheila Jordan: “Yo solo quiero mantener viva esta música, porque siento que eso es lo que Charlie Parker quiso que hiciera. Podría grabar si quisiera, pero no quiero. Debería grabar más, pero no se trata de eso. No se trata de ser una diva o una estrella. Eso a mí no me importa. Se trata de mantener la música viva.”

© Jorge Agó. Muchoojo Producciones